La importancia de las libretitas lindas
- Yabebiry

- 22 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Volver a ti puede comenzar con un gesto pequeño y hermoso.

Hay objetos que parecen triviales, casi infantiles. Y las libretitas lindas suelen entrar en esa categoría. Desde afuera pueden parecer un gusto innecesario, un capricho estético o algo superficial. Pero cuando una las habita, la experiencia es otra y muy distinta.
Una libreta linda no es solo un cuaderno. Es un espacio simbólico, un ancla y un ritual. Muchas veces —al menos para mí— una forma concreta de volver a mí centro y dialogar conmigo misma.
Mucho más que un cuaderno.
En una de mis libretitas lindas escribí hace ya unos meses algo que sigue resonando en mi: las libretitas lindas son mucho más que hojas encuadernadas.
Funcionan como:
objetos simbólicos
rituales de identidad (cómo queremos narrarnos)
espacios de cuidado y refugio
lugares para ordenar el caos
promesas de potencial
gestos de ternura hacia una misma
No es casual que nos atraigan. Tampoco es superficial. Hay algo profundamente humano —y también biológico— en ese vínculo.

Una escena, me lo dijo todo
Esta entrada nació escuchando a una compañera en el taller de escritura La Escuelita de Autoras con Papel en Cero, de María Rama.
Ella contó que su madre le dijo algo muy simple: “En otro momento, ante algo tan importante -se casaba-, te hubieras comprado una libreta linda para registrar el proceso”.
Le hizo caso. Esa misma tarde compró un cuaderno y empezó a registrar allí ideas, emociones, deseos y dudas alrededor de su boda. Ese gesto la ayudó a volver a su manera de procesar el mundo.
Escucharla fue revelador. A veces necesitamos oír en otros lo que ya intuimos, pero dejamos de atender.
El hábito no es absurdo (aunque lo parezca)
Escribir a mano, llevar una libreta, garabatear o subrayar con un resaltador que nos gusta no es un gesto romántico ni obsoleto. Tampoco es ineficiente.
La ciencia lo respalda con claridad: escribir a mano activa más áreas del cerebro que tipear. Involucra memoria, atención, emoción y comprensión profunda. El cuerpo participa del pensamiento. La mano piensa.
Eso es lo kinestésico: procesar, aprender y crear a través del movimiento. Cuando escribimos o dibujamos de forma regular:
regulamos el sistema nervioso
disminuimos la ansiedad
organizamos pensamientos complejos
damos forma a lo que todavía no tiene palabras
Por eso prácticas como el journaling, el diario visual o la bitácora personal están asociadas a mayor claridad emocional, creatividad sostenida y bienestar psicológico.

¿Cuándo dejamos de hacerlo?
En otra página de mi libretita linda (la que me compré inmediatamente después de escuchar a mi compañera) apareció esta pregunta: ¿qué pasa cuando no nos compramos una libreta linda?
La respuesta fue clara: desconexión. Perdemos contacto con una parte vital, creativa y lúdica.
El proceso suele ser silencioso. Dejamos rituales de cuidado propio. Se instala la idea de que “no hay tiempo” o que “ya no importa” y el espacio simbólico de juego y orden interno se va cerrando.
Nos volvemos más prácticos, sí. Pero también más distantes de nuestro fuero interior.
Un cuarto propio en el papel
Acá aparece una idea central de mi trabajo: la libreta como un cuarto propio en el papel. No necesita ser grande ni perfecta. Solo necesita ser nuestra.
Un espacio sin juicio, sin exigencia de rendimiento, sin expectativas externas. Un lugar tangible al que volver una y otra vez. Un ancla física para la creatividad cotidiana que nos devuelve una certeza simple pero poderosa: hay lugar para mí, incluso en medio de todo.
Empezar el año volviendo al trazo
En mis notas quedó escrito así, sin vueltas: todavía me ilusiono, todavía me permito crear.
Eso hacen las libretitas lindas cuando las dejamos entrar. Nos recuerdan que la creatividad no es un lujo ni un extra. Es una forma de estar vivas y en contacto con nosotras mismas.
Tal vez empezar 2026 no tenga que ver con grandes objetivos. Tal vez empiece con algo más simple y más verdadero: una libreta linda, un espacio simbólico y la decisión consciente de volver a una misma.








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